¡Hay que hablar del partidazo de LUIS QUIÑONES!
Mientras Enner definía, el colombiano fue un auténtico motor en el ataque de los Tuzos.
Se cansó de desbordar, de encarar y de poner pases de peligro. Fue el socio perfecto, el jugador que desequilibró y luchó cada pelota como si fuera la última. Un verdadero pulmón en el "Infierno".
Su velocidad y atrevimiento fueron claves para que Pachuca pudiera reaccionar y rescatar ese punto de oro. ¡Un jugadorazo que siempre rinde!
✍️: Cristopher Guasco / +Sports

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